Efectivamente ha pasado tiempo desde la última vez. Había pensado en no volver a escribir, pero, creo que me olvidaré de esa idea.
Ahora mismo podría hablar de muchas cosas.
A nivel particular podría hablar del reciente fallecimiento de mi tio Fermín. No hace mucho que le dediqué un post. Es muy tentador, sobre todo después de ver el cariño que le ha dedicado tanta gente. Podría hablar de lo poco que me queda para cumplir los 50 y las sensaciones que ello me produce, pero no soy el primero ni seré el último.
A nivel general sería muy tentador empezar a hablar de sinvergüenzas tipo Barcenas, banqueros, polîticos y sindicalistas, pero no voy a caer en ello. Somos muchos a hablar y todos nos quejamos para que sigan riéndose de nosotros. Quizás más adelante.
No voy a extenderme más, sólo quiero hablar sobre ese sacerdote falangista, pero no por lo que en prensa y televisión dicen de él. Sólo mandar al señor obispo un mensaje, esa persona no cumple como Dios manda con la celebración de la eucaristía. Ese señor cuando dice misa en determinados pueblos simplemente cumple un trámite sin poner interés. No se le entiende ni media ni pone interés en que así sea. Le importa un comino la gente que va a sus misas (cada vez menos). Le he visto empezar funerales de cuerpo presente sin esperar que entre el féretro. Me han dicho (pues no suelo ir a sus misas por simple desprecio a su persona) que se permite el lujo de atacar al Papa y a todo el que le da la gana. Se cree por encima de todos, pero si de verdad las gentes que le conocen a él y sus andanzas, hablasen, sería otro ridículo espantoso para la Iglesia.
¡¡ Señor Obispo, despierte y molestese en investigar un poco más !!
Ya no es necesidad de desahogarme y sí ganas de contar cosas en según que momentos. El que quiera puede (al pié de pagina) elegir el idioma. El que quiera puede (al pié de pagina) poner su correo para que le llegue cualquier entrada nueva.
domingo, 16 de febrero de 2014
Otra vez pasó tiempo
martes, 19 de noviembre de 2013
¿Es malo sentirse padre?
Cuidado, digo padre, no madre.
Hay días en los que las personas hacen que me sienta un bicho raro. Por descontado para cualquier cosa antepongo siempre lo mejor para mi hija y cuando debo tomar una decisión una determinación, pienso en mi hija.
A mí me encanta la idea de poder llevar a mi hija al colegio, hoy he podido hacerlo, ya que dentro de poco empezará a pedir que la dejemos ir sola, es más, ya lo está sugiriendo.
A mi me encanta hacer los deberes de matemáticas con mi hija, aunque reconozco que alguna vez me enfado un poco.
El otro día me puse a hacer fotos de rincones en la casa del pueblo y me encantó retarla a ella a que hiciese algo parecido, cogió su cámara y se puso a hacer fotos. Ahora sólo espero que los deberes del colegio nos permita ver las que hizo.
A mí me encanta que mi hija de pronto se me acerque pidiendo un beso, porque sí, por que me quiere y además me lo dice. ¡¡ Qué momento !!
A mí me encanta ver a mi hija crecer y ser feliz, aunque reconozco que a veces me gustaría pisar el freno.
Me siento discriminado cuando veo tanto anuncio de los hijos/as y las madres. Me entra una envidia enorme, pero, reconozco que gran parte de la culpa la tenemos los padres.
Como decía, hay días que las personas hacen que me sienta un bicho raro. Me gusta estar con mi hija, me gusta ayudarla, me gusta que me pida y me de besos, me gusta cuando arrima su cabeza a mi pecho y me pide mimos, me gusta cuando quiere que yo vea como se duerme mientras la acaricio la cabeza, me gusta el brillo de sus ojos cuando va a pedir algo, muestran su ilusión.
Repito, me llego a sentir un bicho raro por que no veo esto normal en los padres, veo que utilizan a sus hijos, veo que ignoran a sus hijos, veo que los toman como un objeto sin sentimiento al que te puedes acercar o del que te puedes apartar cuando te venga en gana, no valoran los sentimientos de sus hijos.
Me tripito, me siento un bicho raro, cuando alguien me mira y me cataloga como exagerado por que enseguida voy a ver qué le sucede a mi hija cuando algo le sucede.
Todo ello para mí es sentirse padre.
Dije, digo y diré, que es lo más bonito que me ha pasado en mi vida, y cada día que pasa me asusta por que pasan muy rápido y ya no veo a mi niña, empiezo a ver una mocina y pronto será una jovencita y poco después una mujercita, y ....
¿Qué nuevos sentimientos me traerán esas nuevas etapas?, ¿qué nuevos mundos me descubrirá mi hija? ¿cuántos sentimientos se pueden alcanzar como padre?
¿Es malo sentirse padre? Yo respondo, NO.y lo siento por aquellos que no saben sentirlo
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